Pues si, existe la masa de pizza vegetal.  De patata, de coliflor, de calabaza,… 

No es que no coma pizza “normal” (que además me encanta), es que tenía un brócoli que consumir ya y me incliné por esta. 

La masa se hace del siguiente modo:

  • Se ralla o tritura el brócoli (como expliqué en la receta de arroz de coliflor, con rallador, picadora u otro robot de cocina) quedando este granulado.
  • Se mete sin agua en el microondas unos minutos (que quede al dente), se saca y se exprime suave con un paño para que suelte el exceso de agua (propia del brócoli) y se deja enfriar.
  • Mientras, en un bol echáis un huevo (yo añado además un chorro de clara de huevo, de la botella que suelo tener en la nevera, para que ligue más), sal, especias al gusto (por ejemplo ajo picado, orégano, albahaca,… a mi esta vez se me ocurrió añadir solo alga espirulina en polvo) y queso rallado. Mezclar bien todo, añadir el brócoli y seguir mezclando hasta que quede una masa consistente.  Si la masa os parece líquida, podéis añadir unos copos o harina de avena, es el truco que uso también para las hamburguesas vegetales o incluso en cremas o purés que no quedan con la textura deseada.  Yo en este caso añadí un poco de copos de avena molidos, por si acaso.

  • Preparar sobre la bandeja del horno una lámina de papel vegetal untada con un poco de aceite de oliva y extender la masa sobre esta, con una cuchara, dándole la forma que deseéis, redonda o cuadrada.

  • Hornear usando el calor arriba y abajo durante 15 minutos aproximadamente, dependiendo del horno, lo importante es controlar hasta que la masa quede dorada.
  • Sacar y decorar como más o guste, como hacéis con una pizza normal hecha en casa.
  • Hornear de nuevo unos minutos, hasta que los ingredientes añadidos estén en su punto y, lista!.

MI PIZZA

Yo usé alga espirulina, que le da un toque de mar, porque tenía intención de echarle una lata de anchoas y unas láminas de alga nori a trocitos, la combinación es perfecta!.

En lugar de tomate triturado (o frito) usé tomate fresco en rodajas.

Y para acabar unas aceitunas negras sin hueso, muchos taquitos de queso Recletté (que funde mucho) y orégano.

A mí me gustó tanto el resultado que esta vez no olvidé apuntar la parte de la receta “improvisada”. Es lo bueno de las pizzas, que están buenas con todo!.

Los dos tipos de algas que he nombrado los tengo siempre en casa, la nori me encanta y me da mucho juego en la cocina, y la espirulina por sus múltiples propiedades (como habréis podido leer en el enlace), la tomo de vez en cuando. La fatiga crónica es uno de los muchos síntomas de la Fibromialgia y esta alga aporta energía, entre otras cosas.  Me gusta saber las propiedades de los alimentos que ingiero por lo que iré añadiendo información sobre muchos de los ingredientes que utilizo.

Y esto es todo, espero que os haya gustado la receta y que compartáis las vuestras… 😉  Es divertido ser creativos en la cocina, verdad?.

Que tengáis un muy feliz descanso queridos seguidores, besines.

 

 

 

 

 

 

 

 

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