Hace tiempo decidí adoptar un perrete, los adoro! Me encantan los animales y he tenido varios desde pequeña y echaba muchísimo de menos tener mascota.

Me puse en contacto con un fantástico refugio de Granada que hace una grandísima labor y comencé los trámites de adopción. Cuando el proceso estaba llegando casi a su fin positivamente, una noche, de repente, recibí por parte de una amiga ajena a éste refugio ésta foto con el siguiente mensaje: “Mira qué perrito nacido ésta mañana en una camada indeseada, busca dueño.  Si nadie se lo queda, mañana será sacrificado”.

El alma se me encogió, no podía permitir que eso sucediera. De 6 supervivientes del parto de 8 cachorros que dio a luz una pequeña Yorkshire, 5 fueron elegidos por distintas personas para ser adoptados pero éste pequeñín quedó fuera del proceso de elección, sus horas de vida estaban contadas.

Esa misma noche contacté con los dueños de la camada y a la mañana siguiente fui a conocerlo personalmente, entonces no pude resistirme a decir, YO ME LO QUEDO! Me lo entregaron a los 15 días y en ese preciso momento mi vida cambió y se enriqueció.

He de reconocer que nuestro primer mes juntos fue duro para mí pues aún tenía los ojos cerrados, fue separado de su madre y de sus hermanos, de su mundo natural al que todo ser vivo tiene derecho, del alimento y calor de su madre y temía no conseguir sacarlo adelante. Algunas personas me transmitieron su desconfianza no por mí, sino porque era demasiado pequeñito…

Me informé a través de veterinarios sobre todos los cuidados que necesita un cachorro tan pequeñito y actué de consecuencia. Fueron muchas noches sin dormir pendiente de él, para darle el biberón cada dos horas, para mantener su higiene, para darle calor (nació en Noviembre…) y como no, mucho cariño.

Cuando cumplió su primer mes de vida para mí fue un pequeño alivio, se supone que ya había pasado lo peor. Llegó Navidad y con ella los encuentros familiares y las salidas con las amigas. Me lo llevaba conmigo en un bolso de transporte a todas partes!

Sinceramente, me dediqué a él en cuerpo y alma. Fue maravilloso ser testigo de su primera vez en todo: andar, hacer pis en la calle, ladrar, comer pienso, correr,…  Entiendo que no todo el mundo me va a entender, pero si te gustan los animales como a mí no tendréis duda de lo mucho que lo he disfrutado, y por supuesto también sufrido.

El tiempo fue transcurriendo y con él acumulándose momentos juntos. Salir, pasear, correr, jugar, enseñar, aprender, reír, visitas al veterinario, aventuras,…

Ah, que se olvidaba decir que es un cruce… mami Yorkshire y papi Pincher! He aquí una muy pequeñita muestra…

Hasta su primer año de vida yo fui muy activa pero después llegó mi compañera, la fibromialgia con su fatiga crónica, y todo cambió también para él, desafortunadamente. Me veo obligada a reducir mi ritmo y los paseos de 8 kilómetros o de dos horas se han reducido notablemente para ambos. Nuestras salidas y los momentos de juego ya no son ni la sombra de lo que fueron. Y puedo asegurar que el interés no me falta… La tristeza me acompaña y no solo por mí, sino porque mi pequeño peludo es muy joven aún, muy energético y siento que no le doy lo que necesita y merece y él no tiene la culpa de nada. Pero gracias a él salgo a pasear aún cuando no tengo fuerzas ni para vestirme lo cual me beneficia .

En momentos duros de brote agradezco con todo mi ser tenerlo a mi lado, me da tanta compañía y cariño… Son seres muy inteligentes y lo captan todo, a veces solo les falta hablar…  Agradezco cada día tenerlo en mi vida!

Ya tiene 2 añítos y 4 meses, es mi compañero, mi amigo, y le quiero con toda mi alma. Y encima ha conseguido que logre recuperar mi pasión dormida tras 20 años, dibujar…

Tener una mascota es una gran responsabilidad. No es un objeto ni un juguete. Es un ser vivo! Tiene su propio carácter y sentimientos. Son más agradecidos que muchos humanos. Son nobles y fieles. Yo defiendo la ADOPCIÓN, la acogida, la esterilización… Y por supuesto estoy en contra del MALTRATO.

POR FAVOR, NO COMPRES, ADOPTA! Pero si compras un perrito quiérelo y acéptalo tal y como es, al igual que ellos hacen con nosotros. Su amor es incondicional y tenemos mucho que aprender de ellos. Sé responsable!

Y aquí acaba mi mini relato de hoy, otra reflexión de una tarde lluviosa pero basada en más de dos años de relación con mi pequeño. Forma parte de mí y de mi vida, no puedo ni debo dejarlo fuera de éste mi rinconcíto.

Para acabar me gustaría compartir también la foto de mi mascota anterior, Rocky, el cual ya no sigue con nosotros. Fue un regalo, creo que el mejor que he recibido en mi vida. Sigo recordándolo con mucho amor y espero que, desde allí donde esté, lo sepa porque lo llevo en mi corazón. La foto es de cuando ya tenía 3 años, prometo subir una de cuando era un bebé también, porque tengo un álbum, algunas con porta retratos… Ya hablaré de él y de nuestra bella pero a  la vez dolorosa historia.

 

 

 

Gracias por leerme y, feliz vida.

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